miércoles, 15 de enero de 2014

El tratado de Seligenstadt entre Alfonso VIII y Federico Barbarroja

Palacio de Seligenstadt
Restos del palacio de Seligenstadt. El tratado pudo
 firmarse en este palacio o en la cercana 
abadía de Eginardo.
E
l tratado de Seligenstadt fue un tratado matrimonial promovido por el emperador Federico Barbarroja y Alfonso VIII de Castilla, que tuvo lugar el 23 de abril de 1188 en la villa alemana de Seligenstadt, situada en el actual estado federado de Hesse. En este tratado se concertó el matrimonio entre uno de los hijos de Federico, Conrado duque de Rothenburg y la hija de Alfonso, Berenguela. Con esta unión matrimonial que a la postre fue fallida, Alfonso VIII intentaba unir a su hija primogénita con la poderosa casa Staufen, emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, dominadores de Europa en esos tiempos.

En 1187 tuvo lugar una curia en San Esteban de Gormaz donde se trató con un delegado del Sacro Imperio el matrimonio entre Conrado y Berenguela. En esta curia se acordaron las bases del futuro matrimonio. Según el medievalista Gonzalo Martínez Díez, en esta curia estarían presentes los 50 concejos castellanos que aparecen confirmando el tratado de Seligenstadt y que trataremos más adelante. Esta presencia de las ciudades y villas, junto con la nobleza y el clero a sido visto por algunos como un signo de que estas fueron las primeras Cortes de Europa, si bien todo queda en una conjetura de la que posteriormente trataremos en un artículo aparte.

El encuentro entre los representantes del reino castellano y los del emperador alemán garantizaba la sucesión en Castilla, ya que Alfonso VIII por aquel entonces todavía no había concebido un heredero varón. En el se estipulaba que si moría Alfonso VIII sin descendencia masculina, le sucedería en el trono su hija Berenguela y que Conrado reinaría junto a su mujer. El nacimiento un año después del infante Fernando, hizo que este tratado se fuera al traste, ya que Conrado perdía así sus aspiraciones al reino.

No sabemos que hubiera sido de Castilla si esta unión hubiera llegado a formalizarse, lo que si sabemos es que Conrado que ese mismo año de 1188 fue armado caballero por Alfonso VIII en Carrión de los Condes, era dado a las violaciones según lo describe un cronista de la época, y fruto de una de ellas, fue asesinado por un marido despechado solo 8 años más tarde.

El tratado
En el tratado se fijaban las dotes: "que se llaman entre los Romanos dote y entre los Hispanos arras" ("que uulgo dicitur apud Romanos doaire apud Hispanos arras"). Federico entregaba villas y castillos en Suabia y en la Franconia Oriental y Alfonso VIII entregaba como dote dos partes de las salinas de Belinchon y 27 villas: Nájera, Tobia, Grañón, Cerezo, Pazuengos, Cellorigo, Haro, Pancorbo, Monasterio de Rodilla, Belorado, Villafranca Montes de Oca, Alba (despoblado de Montes de Oca), Arlanzón, Burgos, Muño, Castrojeriz, Amaya, Ordejón, Urual (¿Urval? ¿Urrual? desconocido para mi), Palenzuela, Astudillo, Carrión, Frómista, Santander, Villacorel (Curiel del Duero?), Peñafiel y Magaz.

Si Alfonso VIII moría antes de la llegada de Conrado, los nobles del reino, el clero, las ciudades, el maestre de Calatrava con sus hermanos (orden militar castellana), y el comendador de Ucles con los suyos (orden militar de Santiago de origen leonesa, cuya sede en Castilla era Ucles), quedaban obligados bajo juramento a recibir como reyes a Berenguela y Conrado.

Según aparece en el documento, el compromiso estaba ratificado por el arzobispo de Toledo primado de Hispania, los obispos de Burgos, Calahorra y Ávila, además de 13 nobles destacados entre los que se encontraban varios condes y el mayordomo, merino y oficial del rey. Pero lo que más llama la atención es la representación de los delegados de 50 ciudades y villas del reino distribuidas en tres grupos que vienen a representar las tres grandes demarcaciones territoriales del reino: Toledo, Extremadura y Castilla, que vienen definidas por los accidentes geográficos, así las villas y ciudades de la Castilla propiamente dicha, la Castilla de la Merindad Mayor de Castilla aparecen así: "Citra Dorium uero" (la parte de acá del Duero), las de la Extremadura castellana vienen señaladas como: "Citra Alpes uero" (la parte de acá de los montes), quedando obviamente las restantes para las del otro lado de los montes (Sistema Central), las de Toledo. Estas demarcaciones vienen ratificadas en el artículo que escribí sobre las Hermandades de Castilla.

Las ciudades y villas del reino que confirmaron el documento son las siguientes:

1: Toledo, Cuenca, Huete, Guadalajara, Hita, Talamanca, Uceda, Buitrago, Madrid, Escalona, Maqueda, Talavera, Plasencia y Trujillo.
2 (Citra Alpes uero): Ávila, Segovia, Arévalo, Medina del Campo, Olmedo, Coca, Portillo, Cuéllar, Pedraza, Fuentidueña, Sepúlveda, Ayllón, Maderuelo, San Esteban de Gormaz, Osma, Caracena, Atienza, Sigüenza, Medinaceli, Berlanga, Almazán, Soria, Ágreda y Ariza.
3 (Citra Dorium uero): Valladolid, Palencia, Logroño, Calahorra, Arnedo, Tordesillas, Simancas, Torrelobatón, Montealegre de Campos, Ampudia, Sahagún y Cea.

Hay que matizar que en el momento en el que se produce el tratado, tanto Plasencia como Trujillo no estarían integradas en la Extremadura castellana, por eso aparecen en el lado de Toledo. Ariza que aparece dentro de las villas de este lado del Duero (Extremadura), más tarde pasaría a manos aragonesas.

Conrado en el códice
 "Acta Sancti Petri
 in Augia"
Para finalizar este artículo quiero señalar algo que parece dejar claro este documento, y es que Alfonso VIII no era poseedor de varios reinos como se suele decir tan a la ligera, era rey de un reino, que era el reino de Castilla. No existía un reino de Toledo y otro de Castilla, si no un único reino, Castilla, donde estaba integrada la vieja Taifa de Toledo, que como territorio de gran importancia (y no como reino distinto de Castilla)  aparece en las titulaciones de este rey, como también aparecen al comienzo de su reinado las menciones a Extremadura, Asturias (de Santillana) o Nájera. Otra asunto a tratar sería como posteriormente Toledo ya avanzada la Edad Media aparece como reino dentro de la Corona de Castilla. Pero de todos los documentos que he consultado antes de esa Corona de Castilla amalgama de reinos, nunca he visto la mención a ese "regnum" de Toledo ni la mención en plural de reinos, siempre se habla de un solo reino/regnum/regno que no es otro que el de Castilla, quitando las menciones de Jiménez de Rada en su crónica, que es clara alusión por ser heredero del viejo reino taifa que se nombra en la misma. Es por ello que Alfonso VIII en el comienzo del diploma se intitule rey de Castilla y Toledo (regi Castelle et Toleti), pero cuando se hace mención a un reino, siempre aparece el regnum Castelle, regno Castelle o la mención generalista cuando se trata sobre la venida de Conrado a "Castellam".

Creo firmemente que si hubiera existido ese reino de Toledo tan definido como tal, la documentación coetánea no lo hubiera silenciado, o al menos, se hubiera definido en este documento en la nomina de ciudades y villas de "los reinos" de Alfonso VIII cuales eran las de ese reino de Toledo y cuales las del reino de Castilla.

El documento
A continuación expongo el documento integro, sacado del tomo II de la obra del celebre historiador palentino, Julio González González: "El Reino de Castilla en la época de Alfonso VIII":

In dei nomine, amen. Diuina prouidentia placuit nobis Frederico, Dei gratia Romanorum imperatori et semper augusto, et uobis Aldefonso, eadem gratia regi Castelle et Toleti, contrahere matrimonium inter serenissimum filium nostrum Cvonrradum, ducem de Rotenburch, et illustrem filiam uestram Berengariam. Ad cuius rei et coniuggi consumationem, ego Fredericus, Romanorum imperator et semper augustus, cum consensu eiusdem filii mei Cvonraradi, promitto, quod mittam filium meum Conrradum ad regnum uestrum in proxima letania, et desponsabit et ducet in uxorem legitime predictam filiam uestram Berengariam et dabit ei donationem propter nuptias, que uulgo dicitur apud Romanos doaire, apud Hyspanos arras, uidelicet, totum alodium quod contingit eum tam a nobis quam a nobilissimo patrueli nostro Frederico, quondam duce de Rotenburch, quod est in episcopatu Herbipolensi, et Franconia orientali, in prouintiis Sualuelden Riex appellatis, in Sueuia, et inter Renum et Sueuiam situm, cuius aliquam partem per certa nomina presenti pagine duximus inserendam: Castrum Roteburch, et castrum Winisperch, cum omnibus corum pertinenciis; curtes et allodia que habemus tam in ciuitate Herbipolensi quam in episcopatu; burgum Wicenburch cum omnibus suis pertinentiis; mediam partem castri Walrstein cum omnibus suis pertinenciis; castrum Flochberch cum omnibus pertinentiis; burgum Bebphingin; castrum Walthusin cum omnibus pertinentiis; burgum Gemunde cum pertinentiis; burgum Tinkelspuohel cum pertinentiis; burgum Ufkirchin cum pertinentiis; predium in Burberch cum pertinentiis; burgum Rine et predia attinentia; burgum Eppingen cum pertinentiis; castrum Rienecke cum pertinentiis; castrum Wiliberche; castrum Riet; allodium in Lutgersteigen; allodium in Sueigren; allodium in Flina; allodium in Suntheim; allodium in Northeim; allodium in Malmerishein; allodium in Cnuodilingern; allodium in Gondolsheim; allodium in Merchingen; allodium in Gugelingen; allodium in Michilinuelt: castrum Esilsperche; auocatiam in Wilzenburch, secundum usum et consuetudinem Alemanie; et manebit apud uos in regno uestro interdum cum uoluerit, et redibit in terram suam quando sibi placuerit.

Et ego predictus Aldefonsus, rex Castelle et Toleti, promitto cum consensu filie mee Berengarie uobis imperatori quod dictam filiam meam Berengariam tradam in sponsam et uxoream legitime filio uestro Conrado; et a proximo festo Natiuitatis Domini usque ad duos annos ibit filia mea Berengaria ad terram imperatoris, et deferet secus XL duo mila aureorum, ita quod imperator premoneatur super hoc per spatieum nouem mensium ante terminum prefixum, ut asignetur locus ubi ei ocurrere faciat.

Hec autem sunt pacta infra scripta que debent seruari ex utraque parte, tam ex parte imperatoris et filii sui Conradi, quam ex parte Aldefonsi regis Castelle et filie sue Berengarie:

Si predictus Aldefonsus rex Castelle filium habuerit masculum legitimum, filius ille succedat illi heres in regno Castelle. Si rex Aldefonsus sine filio masculo superstite obierit, succedat illi in regno filia sua Berengaria et uir eius Conradus cum ea, saluo et reseruato illeso iure suo domine regine Alienor, uxori dicti regis Castelle, in omnibus et per omnia in arris suis. Hec autem sunt que sibi asignata sunt in dotem et in arras: Naiara, Touia, Cirannon, Cereso, Pazlongos, Cellorigo, Faro, Pancoruo, Monasterio, Bilforado, Villafranca, Alua de Montedoca, Arlanzon, Burgos, Monio, Castrosoriz, Amaia, Orzeion, Urual, Palentia comitis, Astudello, Carrion, Fromesta, Portus Sancti Anderii, et Villacorel, Pennafidel, Magan, et due partes salinarum de Velinchon que sunt regis.

Si filia regis Berengaria sine prole concepta de filio imperatoris decesserit, regnum Castelle reuertatur ad prolem regis aliam uel ad prolem sue posteritatis cuiuscumque gradus sit, quod si nulla ex ea superstes fuerit soboles tunc reuertatur regnum ad dispositionem regis Aldefonsi Castelle, ut ille possideat regnum quisquis sit cui rex A. illud asignauerit et iusserit dari; et supradictus Conradus teneatur sacramento suo ita facere de regno Castelle, sicut rex Aldefonsus disposuerit et preordinauerit.

Si rex Aldefonsus filium masculum legitimum habuerit et ille filius sine prole legitima superstite decesserit, predicta Berengaria filia regis habeat regnumn Castelle et uir eius Conradus cum ea, uel ea proles, si quam legitimam relinquerint.

Si forte prefatus Conradus decesserit nulla suscepta prole de uxore sua Berengaria, ipsta reducatur salua et secura ad regnum Castelle, si sibi placuerit redire, et nichilhominus habeat dotem suam, id est, arras, in terra uiri sui, uidelicet, totum alodium quod superius dictum est.

Item, ex quo filius imperatoris Conradus ad regnum Castelle uenerit, suscipiat benedictiones cum filia regis Castelle a die qua uenerit ad Castellam usque ad tres menses uel antea; et, postquam eam sic legitime duxerit, faciant statim securitatem homines terre regis Castelle de regno, filie eius Berengarie et Conrado uiro eius cum ea, secundum prescriptas et subsequentes conditiones, salua fidelitate regis et precepta securitate regni; faciat securitatem ipse Conradus et iuret quod omnia hec pacta precedentia et subsequentia que ad eum pertinent obseruet bona fide et sine omni fraude et dolo.

Item, si rex Aldefonsus sine masculo filio supertite obierit, quamdiu filius imperatoris et filia regis prolem non habuerint, ipse Conradus diuidat terram regendam nobilibus cum consilio uxoris sue Berengarie, et aliter non liceat ei; et illi, quibus ipse terram regendam, ut moris est apud Hyspanos, commiserit in honorem, faciant tunc hominium regine uxori sue, filie regis, et uiro eius Conrado, sicut fecerunt primi qui terram rexerant, hoc tamen remoto, quod regi in diebus suis complere debebant uel filio eius si filium haberet.

Item, si rex sine filio masculo superstite obierit, ueniat Conradus et uxor eius Berengaria ad regnum Castelle, et detur uxori eius regnum et ipsi cum ea, et Conrado non detur sine uxore sua Berengaria, ipsa presente et iubente, non aliter, nec homines patrie aliter teneantur.

Item, si mortuo rege sine filio legitimo masculo uxor Conradi, Berengaria, filia regis, forsan infirma accedere non poterit ad Castellam, ueniat Conradus et adducat prolem suam et uxoris sue, si quam habuerit, et detur eis regnum. Si prolem non habuerit, ueniat tamen ipse ad defendendum regnum et adiuuent eum homines ad deffensionem regni, et seruiant ei tanquam domino, excepto quod potestatem non habeat in castris seu uillis mutandi uel alienandi, et quando uxor eius uenire poterit, ueniat, et cum uenerit, detur ei regnum et ipsi Conrado, uiro eius, cum ea. Si obierit forte Conradus habens filium uel filiam de filia regis Berengaria, ueniat ipsa filia regis Berengaria et proles sua ad Castellam, et detur eis regnum, et homines patrie exspectent aduentum eorum et custodiant regnum et nulli illud tradant nisi ipsis. Et si Conradus et uxor eius Berengaria defuncti fuerint, proli utriusque superstiti, si qua fuerit, detur regnum.

Et ego Fredericus, suprnominatus Romanus imperator, promitto et conuenio quod omnia prescripta pacta et conditiones, que me contingunt et filium meum Conradum et ad nos pertinent, seruem bona fide et sine omni fraude et dolo, et faciam teneri et fideliter obseruari.

Et ego Henricus rex, filius imperatori, promitto et conuenio quod supradicta pacta faciam obseruari a frate meo Conrado, quecumque patrem meum et fratrem contingunt et ad eos pertinent obseruanda.

Et ego supedictus rex Aldefonsus, promitto et teneor sacramento, quod homines meo mandato in anima mea fecerunt, quod prescripta que me contingunt et ad me pertinent, obseruem et obseruari faciam bona fide et sine omni fraude et dolo.

Et ego sepedictus Conradus, filius imperatoris, concedo et affirmo prescripta pacta omnia predicto modo me obseruaturum promitto et iuraui coram nunciis regis Castelle.

Et ego Berengaria, filia regis Castelle, similiter omnia illa, que de prescriptis me obseruanda contingunt, me obseruaturam promitto.

Necnon et ego Alienor regina, uxor regis Castelle, mater precite Berengarie promitto quod ea, que me cotingunt et ad me et filiam meam pertinent, pro posse meo faciam obseruari.

Si forte, ante aduentum Conradi, dominum regem, quod absit, decedere cotigerit, uarones et principes regni, et potestates, et ciuitates, et magister Calatrauensis cum fratribus suis, et commendator de Ucles cum fratribus suis, teneantur sacramento et promisione recipere Conradum filium imperatoris, et tradere illi predictam filiam regis Berengariam in uxoream, et dare regnum ipsi uxori eius et Conrado cum ea; et archiepiscopus et episcopi teneantur regnum interdicere et contradicentium presonas excommunicare.

Dominus G., quidem, Toletanus archiepiscopus et Hyspaniarum primas, teneantur ad hoc in ea obedientia, quam promisit dominio Pape; et subfraganei eius in ea obedientia quam ei debent.

Marinus, Burgensis episcopus, teneatur obediencia, quam debet domino Pape.

Rodericus, Calagurritanus episcopus, teneatur obedientia, quam debet domino suo metropolitano.

Dominicus. Abulensis episcopus, teneatur obedientia, quam debet domino suo metropolitano.

Hec sunt nomina principum et nobilium qui sacramentum prestiterunt: Comes Petrus. Comes Ferrandus. Didacus Xeminiz. Didacus, filius comitis Lupi. Petrus Ferrandi. Rodericus Guterrii senescalcus regis. Ordonius Garsie. Aluarus Roderici de Maxilla. Petrus Roderici de Guzman. Lupus Didaci merinus regis. Lupus Didaci de Mena. Gundisaluus Ferrandi potestas. Fernandus Mastini.

Hec sunt nomina ciuitatum et uillarum, quarum maiores iuraruerunt: Toletum, Concha, Opte, Guadalfagara, Fita, Talamanca, Uzeda, Buitrago, Madrid, Escalona, Maqueda, Talauera, Placentia, Turgellum; citra Alpes uero: Abula, Secobia, Areualum, Medina de Campo, Ulmetum, Coca, Portellum, Collar, Petraza, Fontedonna, Septemppublica, Aellon, Maderolo, Sanctus Stephanus, Oxoma, Caracena, Attentia, Segontum, Medina Celebs, Bellanga, Almazanum, Soria, Agripennis, Fariza; citra Dorium uero: Vallisoletum, Palencia, Lucronium, Calagurri, Arnetum, Oterium de Sellis, Septimanca, Turris de Lobaton, Monsletus, Fons purus, Sanctus Facundus, Ceia.

Facta est carta anno Dominice incarnationis MCLXXXVIII, in dictione VI,ª Data apud Saligestad per manum Ruodulfi, imperatoris aule prothonotarii, presente Iohanne, imperalis aule cancellario, IXº chalendas Mai, era MªCCªXXVIª. Feliciter, amen.


Bibliografía
Gonzalez Gonzalez, Julio (1960) "El Reino de Castilla en la época de Alfonso VIII"
Rodríguez López, Ana (1994) "La consolidación territorial de la monarquía feudal castellana: expansión y fronteras durante el reinado de Fernando III" ISBN 84-00-07444-0
Martínez Díez, Gonzalo (1995) "Alfonso VIII, rey de Castilla y Toledo" ISBN 84-920046-3-0
— (1986) "Curia y Cortes en el Reino de Castilla" ISBN 84-505-7407-2

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